salimos a buscar el silencio de los peces
y a recibir la amabilidad de los estanques
suena bien poner distancia del compás acelerado
parece perfecta la calma en la cima de las montañas
y el embalse del tiempo que solo habitan los pájaros
seguros de que no devorarán nuestras vísceras
creyendo que es su canción nuestra voz sorda
no hubo atmósfera y sin aire no pudieron hacerse preguntas
parece que la escucha reverente no fue suficiente para el verbo
y a recibir la amabilidad de los estanques
suena bien poner distancia del compás acelerado
parece perfecta la calma en la cima de las montañas
y el embalse del tiempo que solo habitan los pájaros
seguros de que no devorarán nuestras vísceras
creyendo que es su canción nuestra voz sorda
no hubo atmósfera y sin aire no pudieron hacerse preguntas
parece que la escucha reverente no fue suficiente para el verbo